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BANDERA
Y ESCUDO
Se encarga su construcción en
el año 2000, y se presentan varios bocetos, que no son aceptados, en
principio, por entender que el torreón de la iglesia es un monumento a
tener en cuenta, y que tanto en la bandera como en el escudo debe de
figurar una lamprea (en el boceto original se incluía un barbo ). El
escudo y la bandera definitivos han sido aceptados en pleno municipal del
14 de marzo del año 2002, y acordada su publicación en fecha 8 de
octubre de 2002, siendo publicado en el BOCyL de
fecha 31 de octubre de 2002. En la
memoria heráldica figura que:
-
Debido a que Villalba
siempre ha estado ligada a la Orden de Santiago, figurarán en el
escudo sus armas, es decir, la cruz de Santiago de gules (rojo)
en campo de plata.
-
El principal edificio de la
localidad es su iglesia parroquial, dedicada la Asunción de Nuestra
Señora, que si bien existía en época medieval, ha sido muy
transformada en el transcurso de los siglos, siendo el elemento más
representativo su torre, por lo que la misma figurará en el
escudo, en los colores regionales plata sobre fondo de gules.
-
La mayoría de los autores
explican que Villalba proviene de la forma latina Villa-alba,
por lo que figurará en el escudo una Villa de plata.
-
La lamprea es un pez de río
de pequeño tamaño que vive en aguas estancadas y en ríos de poca
corriente, siendo comestible, circunstancia que aprovecharon los
romanos para su pesca en estas aguas, dando nombre al valle y a la
localidad, por lo que la lamprea figurará en el escudo y la
bandera, en color negro y blanco respectivamente.
Por todo ello, las Armas del
Ayuntamiento de Villalba de la Lampreana se blasonan de la siguiente
forma, teniendo la bandera los 3 colores de la Villa (rojo, plata y azur):
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| Escudo partido y medio cortado. 1º de azur villa de plata
sobre ondas de azur y plata, cargada la onda de plata con lamprea
de sable. 2º de plata cruz de santiago de gules. 3º de gules
torre de iglesia de plata. Al timbre corona real cerrada. |
Bandera rectangular, de proporciones 2:3, formada por cruz
completa roja fileteada de blanca y cantonada de azul con una
lamprea blanca |
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El término de Villalba de la Lampreana agrupa unas 2.180 Has, cuyos
suelos podemos agrupar en tres niveles, que de abajo arriba son:
-
Los terrenos terciarios del Mioceno: periodos del
Windoboniense y Tortoniense a base de arcillas, margoso arenoso, y con
predominio de los ocres y con niveles de arenas y conglomerados
diferenciados e individualizados.
-
Terrenos del Plioceno: depósitos de Rañas, compuestas por
cantos de cuarcitas redondeados, con arcillas sabulosas rojizas y
arenas. Este nivel alcanza un potencia que oscila desde 1 metro hasta
30, y asoma sobre el nivel anterior. Estos terrenos suelen confundirse
con las 'terrazas fluviales' y se diferencian por los efectos que
produce en ellos la erosión, las famosas 'cuestas miocenas'.
-
Los terrenos cuaternarios del Pleistoceno: formados por
terrazas y sedimentos de origen alubial, que ocupan los cauces de los
actuales cursos de agua y se extienden a lo largo de los ríos y
arroyos.
La configuración de su relieve responde, en líneas generales, a la
general de la comarca donde está inscrita, correspondiendo todo su
término al valle de la Lampreana, formado y recorrido por un afluente del
Valderaduey, el Salado, río emisario de la cuenca endorreica de
las Lagunas de Tapioles, Villafáfila, Otero y Villarrín y cuyo
nombre hace referencia a la calidad de sus aguas y que es el aliviadero
natural de las citadas lagunas. La altitud es de 682 metros.
LA VILLA BLANCA DE LA LAMPREANA:
Tres partes hay que distinguir en el topónimo completo; VILLA, ALBA y
LAMPREANA.
-
Villa: en la Edad Media, en cuyo momento aparece
nuestra Villalba, representa la forma más extendida de la propiedad
rural como una herencia de la Villa Rústica que persiste en las
Villas visigóticas y paralelas a las granjas merovingias que van a
traer los cistercienses, grandes extensiones de terreno dedicadas a la
explotación agrícola y ganadera, donde trabajaba gran número de
siervos bajo la vigilancia del Villicus. Casi siempre, las Villas
llevan un nombre propio, que suele ser el de sus primitivos
poseedores, un derivado del mismo o alusivo a su situación
geográfica o a sus características fisiográficas.
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Alba: del latín albus 'blancura del día'
-
Lampreana: El valle del Salado, río donde abundaban las
lampreas, sin duda las de río.
La Villa blanca de la Lampreana sería su significado en la más
pura tradición castellana.
CRONOLOGIA
Todas las tierras que rodean la
zona de las lagunas de Villafáfila, y el valle del río Salado, reciben
durante los siglos X al XII la denominación de LAMPREANA. Se ha
aludido a veces, sin base documental, a que este nombre se debía a que
los monjes de Sahagún e incluso los de Moreruela criaban lampreas de río
(pez del orden de los ciclóstomos que vive en aguas estancadas y ríos
de poca corriente) en las lagunas de la zona o en los estanques
construidos al efecto. Pero el topónimo data de antes de que estos monjes
iniciaran su presencia en la zona en el año 930, por lo que se ha de
pensar que era la abundancia de dichos peces en las lagunas, sin descartar
su explotación comercial, lo que diera este nombre a la zona. (Lampreana,
territorio lampreano, Val de Lampreana, Terra de Lampredana, terra de
Lampriana, valle Lampredane, etc...)
ORIGEN: Su origen corresponde a las primeras oleadas
colonizadoras que llegan hasta el Duero y si tomamos la llegada de los
cistercienses, en 1143, cuando ha pasado siglo y medio de la llegada de
Alfonso III al Duero, ésta podría ser la fecha aproximada de su
fundación:
1152.- García Núñez y su mujer María Fernández venden a Juan,
prior de San Marcos, una heredad en Villalba, término de Castrotorafe y
reciben en precio veinte maravedises y un rocín valorado en quince
maravedises.
A. San Marcos de León, leg. 4, nº
92, d.6. (Publ Martín, J. L.: Los orígenes de la Orden de Santiago,
p. 390)
1170.- ENERO,
SALAMANCA.- Fernando II da a la iglesia compostelana y a su obispo las
propiedades de Villalba y Moscas, sitas cerca de Manganeses, al N. de
Zamora "pro bono servitio".
A.C. Santiago, Tumbo A, fol 49.
1172.-Nacimiento
de la Orden de Santiago de la Espada en Cáceres. La fortaleza de Castrotorafe es una de las
prendas deseadas de la nueva orden, rogando y presionando al rey de León,
Fernando II, para que accediese a sus deseos, sin que éste les atendiese.
Esta fortaleza pasa finalmente a la orden por un engaño del Cardenal
Jacinto al rey. Dicha fortaleza tiene, además de sus derechos sobre el
paso del Esla, siete términos municipales con el de Villalba, San Cebrian,
Fontanillas, Piedrahita, San Pelayo, Perilla y Olmillos. Esta
donación la hace Fernando II
1216.- Donación que
hace el Obispo Don Martín y su Cabildo al Prior de los canónigos de San
marcos de León, de la iglesia de Santa María de Villalba, en término de
Castrotorafe. Sello de cera de dicho Prior y restos del del Obispo Don
Martín. Es carta partida por A, B, C.
A.C.Z. 1.419. 13 = (D-3)
(35
1224.-
en la denominación de esta época, se documenta 'Villalba, en alfoz de
Castrotorafe que sita ist inter Villarein el Muscas et Castrum Novum et
Manganeses' para indicar que Villalba se encuentra delimitada
por Villarrin; Moscas, Castronuevo y Manganeses. Albar
Rodriguez reclama al Maestre y Prior su parte en la iglesia de Villalba. 1481.-
se le añade por primera vez el sobrenombre de Lampreana.'...en el
lugar de Villalva de Lanpryana...'
Villalba corre los avatares que sigue la encomienda, y por bula de
Alejandro VI, se incorpora, al hacerlo los cuatro maestrazgos de las
órdenes militares, a la corona a perpetuidad, pasando estos términos, de
la jurisdicción de las órdenes militares a la jurisdicción real.
Iglesia
de Ntra. Sra. de la Asunción: Del s. XV con torre del XVI. Es una
bonita iglesia, que perteneció a San Marcos, donde se pueden apreciar las
cruces de La Orden de Santiago, y en su altar se halla la figura ecuestre
de Santiago, modelo y patrón de los monjes-caballeros que le siguieron.
Tiene un retablo renacentista de 1536, cuyas tablas reflejan diversos
pasajes de la vida de la Virgen, Sta. Lucia, Sta Apolonia y Sta. Catalina.
El artesonado es de la misma época.
1522
Pleito sobre la privisión del beneficio curado
1528
Los visitadores de Carlos V: Carlos V nombra visitadores a fin
de que inspeccionen los núcleos de población de su
jurisdicción y con el encargo de visitar todas las casas,
fortalezas, heredades y bienes de las encomiendas y reformar la
gestión de su patrimonio así como vigilar la vida espiritual y
cotidiana de sus vasallos. Toda esta documentación está
transcrita por José Carlos de Lera Maíllo y Angel Turiño
Minguez en la publicación que de su obra hace ADRI palomares (LA
ORDEN MILITAR DE SANTIAGO EN LA PROVINCIA DE ZAMORA) VISITACION
1530.- durante el gobierno del Emperador Carlos V, se hace el primer
censo de sus reinos, en el que aparece Villalba con 124 pecheros, 3
hidalgos y 2 clérigos. Fue un monje jerónimo de Montamarta, fray
Francisco de Villalba, teólogo en Trento y nombrado más tarde predicador
del emperador, el que le acompañó a Yuste y recogió su último aliento.
1577 Se hace
una provisión de Capellanías para esta parroquia
1602.- en el libro de Apeos en la Visita del 26 de
noviembre (pág. 44) se describe la existencia de Hospital de
Villalba..
|
Visitaçión
del ospital del dicho lugar de Villalba.
E
después desto, este dicho día mes e anno suso dichos (21
de noviembre de 1528), los dichos
visitadores visitamos el ospital del dicho lugar, el qual es una casa
portal con dos cámaras. Lo alto es cubierto de madera tosca e teja, e ansímismo
junto con el dicho ospital están dos capillas pequennas. Una que mandó
Antonio Álvares, e la otra Catalina Peres, vecinos que fueron del dicho
lugar, el qual tenía la ropa siguiente:
Çinco
cabezales muy viejos. Consumiéronse otros tres.
Cinco
mantas Blancas muy viejas.
Dos
pedazos de reposteros, viejos.
Una
manta blanca de sayal, buena.
|
1620.-. Según el libro viejo de Apeos de Fincas de la parroquia
consta ya en 1620 la existencia de una ermita llamada de Ntra. Señora
de las Angustias" en la que hay un retablo dorado y una imagen de
culto (pág. 34 vta.)
Por el mismo libro sabemos que existían numerosas ermitas. La de la Vera
Cruz, en la afueras de la calle que llaman de la corredera y al cabo
de ella, ...
En el camino de Villarrín se encuentra la ermita de Sta. María de
Suso... Pero además existían otras tres más, la de S. Roque,
la de Santa Catalina... y la de Santiago, donde existe una
imagen de Santiago...
Finalmente existe aún otra más de Sta. Marina de Moscas, donde
había un despoblado (el despoblado de Moscas, entre Manganeses y Villalba,... ... Se utilizan para las obras de esta iglesia las piedras de la derruida
iglesia de la Magdalena de Manganeses de la Lampreana
No
se debe de olvidar la de San
Pedro de Muhelledes (en término de Villarrín)
1700 La Villa sigue vinculada a la
Encomienda, y con la llegada de los Borbones en , estos nombran
administradores para todas ellas, tocándole a la de Castrotorafe en 1736,
con sus siete términos, a Juan Pablo Galiani, según datos del catastro
de Ensenada, por Decreto del 18 de febrero de 1736. Esto nos explica por
qué la villa de Villalba se consideraba de realengo en el citado
catastro, aunque sigue figurando como señorío en el de Floridablanca,
con los anejos de Porto, Pías, Barjacoba.
Los conventos de Villalba se
obligaban a pagar al convento de San Marcos de León las treinta cargas de
centeno que les habían hecho merced de dar en préstamo para el socorro
de nuestras casas y familias. El convento de San Marcos tenía reconocido
el derecho a diezmos, también, en los términos de la Encomienda de
Castrotorafe. En esta época, los señores permiten a sus vasallos
cederles parte de sus rentas para atender a sus necesidades, hay malas
cosechas; había hambre en la Tierra del Pan.
EL
PUEBLO Y SU IGLESIA
Es un
pueblo de llanura, de calles abiertas y amplias, apiñado alrededor de la
iglesia como un testimonio de su unidad y vinculación. Las casas son como
las de toda Tierra del Pan y junto a las areniscas y conglomerados el
adobe y el tapial fueron sus materiales más destacados hasta la llegada
de los materiales modernos; los cantos rodados de las rañas también se
utilizaron constantemente, pero siempre, y como en todos los lugares o
villas, la iglesia aparece destacada sobre el conjunto como un testimonio
vivo y permanente, ella por sí sola formaría núcleo dada su
grandiosidad, y como institución perteneció a la diócesis de Llerena y
dependía del priorato de San Marcos de León, de la orden de Santiago; su
provisión fue del Tribunas Superior de las Ordenes Militares y su
párroco llevaba el título <<Prior de Villalba de la
Lampreana>>. La fábrica es moderna, destacando una gran torre; pero
es el interior lo verdaderamente interesante, pues nada más entrar llama
poderosamente la atención el coro, donde destacan el suelo y las vigas
del artesonado, con flores entalladas pertenecientes al siglo XVI, sin
duda, si en el coro hay estos detalles, bien pudieran ser la muestra de un
rico artesonado de la época, que las modas posteriores del siglo XVII y
XVIII, de cubrir con bóvedas, nos prive de contemplar una cubierta que
bien pudiera ser excepcional dado lo que tenemos a la vista.
Hay que
destacar, en el lado del evangelio un retablo formado por banco y dos
cuerpos, frisos muy anchos con grotescos y guarniciones sobre los tableros
y columnas llenas de adornos, sus tablas son del estilo de Berruguete,
corriendo posteriores a las de Pajares, está fechado en 1530 y ha sido
restaurado.
Al lado
de la epístola nos encontramos con otro, de la segunda mitad del siglo
XVI, que se compone de dos cuerpos, dórico y jónico, los fustes
estriados y en espiral, y el tercio inferior de talla según el estilo de
Becerra. En el banco relieves de virtudes y en el nicho central una talla
de San Pedro, sentado, que no corresponde al retablo, parece ser que
procede de una ermita del lugar. Las pinturas de este retablo aluden a
Santiago, son de estilo italiano y no mejores que las del anterior. Una
talla interesante que debemos recordar siempre es la de un crucifijo con
cuatro ángeles volando.
Pero hay
algo que embarga al visitante; es una cierta y abrumadora grandiosidad que
resplandece por toda ella, es como un bello y escondido museo que se
abriese al visitante en un momento de espiritual intimidad.
Es sin
duda, el siglo XVI el más fecundo y corresponde a una etapa de
prosperidad de la comarca, porque nos encontramos en el archivo en 1522 un
pleito sobre la provisión, por las órdenes militares, en 1533, se
conserva el título de bachiller, en pergamino, de Francisco de Peñarojas,
en 1577 la provisión de las capellanías de Juan de Valbuena en 1688 y
1595 las provisiones de los cuartos y en 1596 la provisión del maestre de
Santiago.
LOS
CENSOS Y EL FUTURO
A los 129 vecinos del censo de
1530 llegamos a la mitad del siglo XIX y nos encontramos que don
Pascual tan sólo nos da 129 casas y en el pueblo se cuentan 106
vecinos y 426 almas. Pero en un censo eclesiástico de 1884 nos cuentan
200 vecinos con 670 almas, diferencia notable en poco más de 30 años.
Esta parece ser la tónica, porque en el censo de 1910 aparecen 804
habitantes y así seguirá subiendo su población con 881 en el año 20,
894 en el año, 899 en el de 1940 y alcanzará la cota más alta en el del
50, con 980 habitantes, para inmediatamente comenzara a bajar de una
manera notable. Así, en el de 1960 nos encontramos con 717 habitantes,
455 en el del 70, 371 en el del 81 y xyg en el de arrse, habiendo seguido
Villalba la corriente que ha afectado a toda la población rural española
y que en muchos casos seguirá bajando hasta alcanzar las medias que son
normales en los países occidentales.
TRAJES
TRADICIONALES |
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Guiller, uno de los jóvenes más
entusiastas en recuperar las tradiciones de nuestra localidad, ha
sido el autor del texto que acompaña a todas estas fotografías, en
las que se explicará de forma pormenorizada las partes de que
consta el traje tradicional de la tierra, ya que no puede decirse
que corresponda sólo a Villalba. En la elaboración de los trajes,
y en la fotografías de los detalles de los mismos han colaborado
diferentes mujeres de la localidad, y especialmente, en lo que a la
propiedad de estas fotografías se refiere, MARIA, y como modelo
ALBA. |
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La
supervivencia del folklore en esta villa no es rico y abundante,
pero todavía y gracias al recuerdo de nuestros mayores podemos
conservar algunos de sus vestigios. En consecuencia del desarrollo
de la zona Campos-Pan donde se ubica esta villa, el folklore también
evolucionó y poco rastro nos queda de aquellas antiguas raíces de
nuestros primitivos vecinos. La cultura tradicional no entiende de
fronteras administrativas, por lo que podemos hablar de compartir
muchas particularidades con las vecinas comarcas incluso con las
vecinas provincias castellanas y leonesas.
La mayor parte de los recuerdos que conservamos en esta villa unen
las características de la cultura tradicional de tierra de Campos
con algunas influencias de la tierra del Pan y de las llanuras y
riberas de los valles de Benavente. Comparte también nuestro
folklore algunos de los encantos de otros muchos pueblos de las
llanuras cerealistas
En cuanto al baile tradicional de esta zona podemos resaltar como
piezas de una importancia algo mayor, la jota. También podemos
destacar los bailes de corro, infantiles entre otros, de los cuales
ya no queda rastro alguno a no ser en la memoria de alguno de
nuestros abuelos, de las fuentes adquiridas debemos destacar el
corro de águedas que interpretaban las mujeres el día de la fiesta
de santa Águeda. El baile llano o corrido fue una de las piezas más
antiguas y que antes se perdió, sólo hoy gracias a archivos históricos
podemos saber que llegó a interpretarse en nuestra zona pero hoy ya
no queda rastro alguno de él.
La mayoría de esta cultura tradicional giraba entorno del ciclo
vital fundamentalmente guiado por el sentir religioso. En el Ciclo
Navideño no nos podemos olvidar de la representación de la "
Cordera " a manos de los pastores del pueblo y que en estos años
se está intentando volver a recuperar. La danza de lazos cuya fecha
culmen de representación hoy nos es desconocida era una de las
singularidades más propias de estas zonas y que la "Cátedra
Ambulante" de la Sección Femenina intentó recuperar, consistía
en colocar un largo varal en posición vertical del que caían una
serie de cintas, las cuales los danzantes iban trenzando siguiendo
los compases de la música.
Pero siempre había lugar "pa´ echar un baile" como aún
dicen nuestros mayores, no faltaba domingo después del rosario que
alguna mujer hiciese sonar la pandereta para que se pudiese divertir
el pueblo marcando unas jotas y unos agarraos; algunas de las veces
también debió ser un tamborilero ( según cuenta la señora
Esperanza ).
Entrados ya en el tema de la canción no nos podemos olvidar de
"Tuto" uno de los hombres que se preocupó en anotar la
letras de las canciones y que en su interior guardaba pequeños dones
de poeta ya que el preparaba la "cordera" y las relaciones
de san Antón para los quintos. En los últimos de los años de los
'90 fueron las señoras Agapita, Josefa y Esperanza las que pese a
sus edades no nos han querido dejar sin el legado de nuestro
folklore y se han preocupado incluso efectuando grabaciones. Pero
son pocos los vecinos que no tengan en su recuerdo un pequeño
soniquete de alguna jota que gustosamente cantan sólo por no
olvidar sus juventudes y que nos hacen ver la manera de divertirse
de nuestros antepasados.
LA INDUMENTARIA
|
| LA
VISITACION DE 1528
Como nos
indican los autores antes mencionados, el 22 de abril del
año 1528, el rey Carlos V, como consejero y
administrador apostólico de la Orden Militar de
Santiago nombra a Diego Ribera, comendador de Cieza y a
Pedro Gil, cura de Guaza, como sus visitadores en el
Capítulo General de la Orden celebrado en Valladolid. La
misión de estos hombres consistía en visitar todas las
encomiendas de la Orden en Castilla la Vieja, reino de
Galicia y León.
El resultado de esta misión quedó reflejado en un
manuscrito del libro de actas de dicha visita, y en ellas se
nos cuenta la situación de los bienes de dicha Orden en los
diferentes pueblos. Todas las visitas comenzaban haciendo
oración, una vez llegados al lugar, y ordenando,
posteriormente, la presencia de las autoridades, a las que
leen la provisión real a fin de que la acaten.
Posteriormente comienzan la visita viendo la iglesia, los
libros, el beneficio curado, los títulos del clérigo, las
cuentas y el apeo de las posesiones redactando al final los
mandamientos; posteriormente inspeccionaban las ermitas y
hospitales, siguiendo por las rentas del Comendador, el
número de vecinos y caballeros. En lo que a nosotros
concierne, nos interesan los siguientes lugares:
SAN PEDRO DE MOHÉLLEDES:
Situada en el actual término municipal de Villarrin de
Campos, era un despoblado en el que había una hermita y una
iglesia. Era de una sóla nave con paredes de tapia, en la
que existía un altar en el que estaba la Imagen de San
Pedro (Actualmente está en el retablo de Villalba). Dicha
iglesia tenía unas tierras que rentaban 4 cargas (mitad
trigo y mitad cebada). Se comprueba que en la anterior
visitación se nombra mayordomo a Antonio de Benavente y se
le hace cargo de 12.180,5 marabedis para que repare la
ermita. Dicha obra no se había realizado por emigrar dicho
monje a Roma donde murió sin dar cuenta de lo encargado. Se
hizo cargo, tras el Juan Alvares, el mozo, que justifica el
gasto del cobro de rentas en arreglar la hermita, las
puertas, un arco de ladrillo y acabarla de
embarrar.
Se nombra nuevo mayordomo a otro vecino
de Villalba, Bartolomé Lorenzo, al que se le hace cargo del
dinero sobrante y se le encarga enlucirla por dentro,
arreglar una ventana y colocar las puertas Juan Alvarez
había comprado. Con el dinero de la venta del nuevo pan, en
mayo, se le encarga que destine la mitad para terminar las
obras y la otra mitar para redención de cautivos. Para la
venta de dicho pan, habrá de contar con la autorización
del cura de Villalba.
VILLALBA DE LANPREANA:
Tras hacer oración, reúnen al juez (Antón Manganeses), al
alcalde (Juan de Meldones), al regidor (Martín Ramos) y al
cura (Pedro Manuel) a los que piden obediencia.
Posteriormente comienzan la visita por la iglesia de Santa
María.
Visitación de la
iglesia de Santa María: (Yo entiendo que esta
pudiera ser la actual iglesia) Describen un sagrario de madera de talla
dorada y una pila de grano (pila
bautismal).Describen el cuerpo de la iglesia con paredes de tapia
y compuesta por 3 capillas cuya parte alta está cubierta de
madera labrada con racimos mozarabes dorados, y está todo
de blanco. Las dos naves están separadas de la nave
principal por dos arcos de ladrillo. Tiene un altar
principal con retablo de madera tallada y dorada y con la
imagen de Nuesta Señora, a la derecha una capilla dedicada
a Santiago sobre el que está la imagen de Nuestra Señora;
y a la izquierda está la capilla de Santa Ana, en la que
hay un altar con la imagen de Nuesta Señora y Santa Ana.
Describe los objetos de valor que posee la iglesia e
indica que uno de los cálices de plata está deshecho y la
caja de plata del altar mayor para hacer una custodia, que
se hace en Zamora para el Santísimo Sacramento.
Describe las numerosas posesiones de la iglesia, y la
renta que recibe el cura, que asciende a 16 cargas anuales
de trigo por el beneficio de las tierras y la mitad de las
sepulturas de los que se entierran dentro de la iglesia, al
parecer según acuerdo juramentado (mitad para el cura,
mitad para la iglesia).
Describe, además la costumbre de pagos en los
diferentes ritos:
-en los bautismos se ofrece una oblada, una candela y
un cuartillo de vino, y se da de comer al cura y a los
capellanes.
-En los velatorios un arel de carnero o vaca y
una azumbre de vino y un par de panes y medio real por la
misa
- En la unción 12 maravedís; por la vigilia de los
fallecidos un real. Si es persona con bienes, se manda
llamar a clérigos de fuera y se paga un real y un cirio por
cada clérigo al cura, y a cada clérigo medio real y un
cirio, y de comer. Tras la comida dicen los clérigos un
responso y reciben la colación.
Continúa la descripción de los pagos por misas y
treintenarios y describen la casa del cura, detras de la
iglesia y que tiene una bodega con lagar, caballerizas, y un
corral grande por el que se accede a otro corral grande con
pajar.
Después de hacer cuentas con dos de los
Mayordomos (Juan Alvares y Pedro Bollo) resulta que de los
85.851 mvds que les entregaron los visitadores anteriores no
han gastado todo el dinero que se les dio en la anterior
visitación, tres años antes, y aunque han comprado algunas
casas para la iglesia y han hecho un arco de ladrillo y
comprado madera de pino y hecho arreglos en la Iglesia, aún
adeudan a esta 13.651 mvds.
Hechas las cuentas con Antonio Manganeses
y Antonio Santos, que también habían sido mayordomos
durante el año 1525, resulta que se han cobrado todas las
producciones de trigo y las sepulturas, por un total de
35.484 mvds y se da cuenta de unos gastos de 996 mvds en
cera y otros menesteres.
Hechas las cuentas con Juan de Maldones y
Juan de la Cuesta, mayordomos en el año 1526, han cobrado
la renta de las tierras, las producciones, las bulas y las
sepulturas, por un valor de 37.642,5 mvds habiendo hecho un
gasto de 3.097,5 mvds en una casulla de raso.
También se arreglan cuentas con los
mayordomos del año 1527, Pedro Briziano y Antonio López,
que han cobrado un total de 24.369 mvds (ese año no
produjeron las tierras), y se da cuenta de un gasto para
cera de 1.305 mvds.
La suma de todos estos montantes alcanza
un total de 105.744 mvds de los que hacen cargo al cura y a
dos hombres buenos nombrados por el concejo (Juan de
Santiago y Francisco Albanin) para que los gasten en cosas
necesarias para la iglesia.
Mandan que como la iglesia sólo tiene un
cáliz, y hay plata de una custodia deshecha, y de otro cáliz
estropeado y otros, se haga un cáliz y una sobrecopa y que
estos sean muy buenos y dan un plazo de cuatro meses para
ejecutarlo.
Cuando se enteran que ciertas personas
nombradas por el Concejo se reúnen con el cura y cobran el
jornal del tiempo gastado en hacer las cuentas de la iglesia,
ordenan que no se les pague más, pero que se les dé de
comer con los bienes de la iglesia. Además como ven que hay
un mal manejo del dinero que corre por las manos de los
mayordomos, y en aras de su experiencia, mandan que el cura
y los depositarios encarguen un arca grande de nogal, recia
y con tres cerraduras con sus llaves, y en ella guarden los
dineros y la plata de la iglesia, y que cada uno tenga una
llave y que en ella guarden un libro en el que se de cuenta
de todo lo que hubiere en dicho arca.
Además de mandar cobrar algunos donativos
que no han sido cobrados, para arreglar, entre otras cosas
el altar y un cáliz ( Alonso Alvares y Antonio Alvares),
ordenan que se cobren las multas por no guardar las fiestas.
También prohíben se vuelva a enterrar a
ningún lego en la capilla mayor, ya que últimamente han
roto las gradas del altar para enterrar algunos muertos.
Igualmente para las otras dos capillas.
Como los mayordomos tienen por costumbre
vender el pan mal vendido, y no en la fecha en que habrían
de hacerlo, se les ordena que en adelante lo vendan en el
mes de mayo, y previo mandamiento por escrito del cura, y
que si no lo hacen así, pagarán el precio más alto que
alcance en el año.
Siendo informados que los beneficios de
las iglesias de San Pedro de Mohélledes y Santa Marina de
Moscas los tiene Juan de Villa Valter, y que no se ha vuelto
a hacer memoria por los difuntos allí enterrados desde que
estas hermitas dejaron de ser iglesias, mandan que el tal
Juan, y sus sucesores hagan decir todos los meses en cada
una de ellas misas por dichos difuntos.
Visitación de la
ermita de Santa María de Suso: Indican que las
paredes son de tapia de tierra y la cubierta de madera, y en
su altar está la imagen de Nuestra Señora, la de San Biz y
la de San Fermin. En esta visitación se manda que con el
dinero sobrante de las rentas de ese año se mande retejar
de nuevo la iglesia, ya que se habían dejado goteras en el
arreglo anterior, y que se adecente la ermita.
Visitación de la
ermita de San Roque y Santa Catalina: Tiene también
las paredes de tapia, cubierta de madera tosca, y tiene un
altar con un retablo en el que se representa la vida de San
Roque y Santa Catalina, así como una imagen de Santa
Catalina y San Roque, y se le deben a Felipe de Villamediana
156 mvds por arreglos que se han hecho en la ermita, y no se
dispone de suficiente dinero para los pagos por no tener
arrendadas las tierras.
Visitación de la
ermita de la Vera Cruz: Es una ermita pequeña, de
tapia, que tiene un portar a la entrada y una red a manera
de humilladero. En el altar hay un crucifijo de madera. Esta
ermita no tiene renta alguna, y los arreglos los hacen los
cofrades cuando es necesario.
Visitación de la
ermita de Santa Marina: Es una ermita de tapia de
tierra y cubierta de madera labrada. Tiene pila de bautismo,
de granito y un campanario de ladrillo que hace años se
comenzó y aún lo están haciendo. En el altar hay una
imagen de Santa Marina y un crucifijo con las imágenes de
Nuestra Señora y San Juan. Se cuenta que esta suele ser
iglesia parroquial, y que está rodeada por sus tierras, que
se siembran un año si y otro no y que lo que se recoge se
reparte en un montón de partes, no todas ellas iguales.
Se piden cuentas a los mayordomos de años
anteriores y se presenta la reclamación de un caballero de
la Orden (Rodrigo de Mayorga) que dice no haber vuelto a
cobrar la parte que le correspondía. Preguntado el Concejo
y el Cura si tiene algo que alegar para que dicho caballero
no cobre su parte, nadie dice nada al respecto.
Mandan hacer una campana y terminar el
campanario para colocarla, así como pintar y adecentar las
imágenes y crucifijo. Finalmente se ordena que alguien se
encargue de sembrar y recoger los frutos de las tierras y
repartan los beneficios, y a Rodrigo de Mayorga, que haga
abandonar sus tierras a quien las ocupe y pida que se haga
justicia.
Visitación del
Hospital: Se describen los objetos que tiene el mismo
y se hacen cuentas con Juan Fagundez que indica ha hecho
varias obras y ha pagado a la ospitalera y dado limosna a
algún pobre que le han indicado los cofrades. Se ordena al
cura de Santa María y Juan Alvarez que mantengan en
dicho ospital dos camas de madera con sus pajas
y la ropa, y que estén siempre adecentadas, y que lo
visiten y comprueben una vez al mes
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