Como nos indican los autores antes mencionados, el 22 de abril del año 1528, el rey Carlos V, como consejero y administrador apostólico de la Orden Militar de Santiago nombra a Diego Ribera, comendador de Cieza y a Pedro Gil, cura de Guaza, como sus visitadores en el Capítulo General de la Orden celebrado en Valladolid. La misión de estos hombres consistía en visitar todas las encomiendas de la Orden en Castilla la Vieja, reino de Galicia y León.
El resultado de esta misión quedó reflejado en un manuscrito del libro de actas de dicha visita, y en ellas se nos cuenta la situación de los bienes de dicha Orden en los diferentes pueblos. Todas las visitas comenzaban haciendo oración, una vez llegados al lugar, y ordenando, posteriormente, la presencia de las autoridades, a las que leen la provisión real a fin de que la