Se reconocen, por su belleza y singularidad algunos otros edificios que si bien están construidos en materiales tan poco duraderos como la tierra, en forma de tapial o construcción en adobe, si representan esa singularidad al estar ubicados en pleno campo, sin otros edificios cercanos y son capaces de llamar la atención de forma poderosa a quien pasea por el campo de Villalba de la Lampreana.
EL HORNO DE DAMIAN
Es una construcción, única en este momento pero que en un tiempo pasado fué muy corriente, como chozo o caseto (casetas de las eras) que permitía en la época de la recolección y trilla, guardar los utensilios propios de esta labor hasta el año siguiente, y además, en el periodo de la trilla permitía resguardarse del sol y calor durante el día y del frío en la noche, además de permitir guardar la comida y la bebida relativamente fresca. Algunos de ellos incorporaban un pozo que permitía, también, conseguir agua fresca en verano, tanto para los labradores como para las caballerías.
Este edificio tiene una particularidad y es la ausencia de teja en su construcción para evitar que el agua de lluvia penetrase. Esto hace aún más extraña su pervivencia hasta nuestros días, de no ser por el meticuloso mantenimiento anual que DAMIAN ha dedicado al mismo hasta que lo recubrió totalmente con cemento a fin de minimizar ese mantenimiento anual. Anteriormente se le conocía como la CASETA DE JEREMIAS, padre del actual propietario (Damián).










